Botania: el barrio que se salvó de las llamas, gracias a un programa pionero en prevención de incendios forestales

Los habitantes del Barrio Botania recuerdan con emoción el 2 de febrero de 2024, fecha del gran incendio que dejó como saldo a 7 personas fallecidas, alrededor de 250 viviendas quemadas, y muchos aprendizajes. A pesar del triste balance, todo pudo ser peor: “el daño hubiera sido 3 veces más”, afirman los dirigentes de la Agrupación Canal del Chacao, integrante de Bosquentrama, la Red y Observatorio de los Bosques y las Políticas Forestales.

Botania es uno de los barrios del sector conocido como Canal del Chacao en la Comuna de Quilpué, Región de Valparaíso. En este barrio las casas se libraron de las llamas y los vecinos evacuaron a tiempo. Conscientes de estar emplazados en una zona vulnerable, rodeados de bosques y plantaciones exóticas, habían comenzado a prepararse el 2023 para prevenir y/o mitigar incendios forestales.

Desde que ocurrió el gran incendio ha pasado 1 año 8 meses, tiempo que la Agrupación ha aprovechado al máximo, mejorando sus capacidades en la prevención de los incendios forestales.

Ad portas de la temporada de incendios, cuando la Ley de Prevención de Incendios Forestales y Rurales se encuentra en su segundo trámite constitucional en la Comisión de Agricultura del Senado, su Presidente, Rodrigo Vargas y el Director de Mitigación, Rolando Tapia, comparten sus experiencias y cuentan cómo influyó la organización y preparación de su comunidad a través de un  programa pionero en el país.

El proyecto de Ley de Prevención de Incendios Forestales plantea el rol activo de la comunidad, lo que refuerza la necesidad de organizarse, ¿cómo están organizados?

Rolando Tapia: Somos una Agrupación para la Prevención de Incendios y Seguridad, sin fines de lucro, formada por habitantes de la comuna; todos voluntarios y en permanente formación.

Somos alrededor de 125 socios y 12 directivos muy comprometidos. Durante estos dos años y medio de existencia, hemos tenido reuniones todas las semanas, desde que comenzamos como agrupación, lo que nos permite organizarnos de muy buena forma.

 Nuestra directiva, se conforma de presidente, secretaria, tesorera, tres directores de proyectos, una directora de vinculación con el medio, una directora de sociabilidad con la comunidad, una directora de redes sociales (de comunicaciones), un director de monitoreo, porque tenemos cuatro cámaras 4G en la parte alta, principalmente emplazadas en el Jardín Botánico. Un director de mantención, que está a cargo del material de prevención y del inventario en general, más un director de las jornadas de mitigación.

Vecinos desmalezan al interior del condominio Cumbres de Quilpué en enero de 2024, previo al incendio.
Vecinos desmalezan al interior del condominio Cumbres de Quilpué en enero de 2024, previo al incendio. Créditos: Agrupación Canal Chacao.

¿Qué les motivó a organizarse?

Rolando Tapia: El 2023 el municipio de Quilpué nos ofreció participar en el desarrollo de un proyecto de mitigación, ya que nos encontrábamos en el interfaz urbano forestal. Este proyecto estaba financiado por USAID, una agencia del gobierno de Estados Unidos encargada de la ayuda económica y humanitaria en el mundo.

El proyecto se llamó Gestión Territorial Participativa para la Reducción del Riesgo de Incendios Forestales en la Interfaz Urbano-Forestal de Chile y lo ejecutó Caritas Chile, con el apoyo técnico de CONAF. Fueron 14 comunidades favorecidas, 6 en la región de Ñuble, 8 en la región de Valparaíso.

¿A qué llaman estar en la interfaz?

Rolando Tapia: Las comunidades de interfaz son las que se encuentran justo en el límite con la floresta. Nosotros, por ejemplo, limitamos con el Jardín Botánico Nacional y terrenos de privados con bastante carga de vegetación, lo que nos hace ser, una comunidad muy vulnerable a la acción del fuego de un incendio forestal. Así quedó demostrado el pasado 2 de febrero del 2024.

¿Qué preparación tenían antes de esa fecha?

Rolando Tapia: Estuvimos todo el primer semestre del año 2023 haciendo capacitaciones cada 15 días por intermedio de CONAF en la parte técnica y Caritas Chile en lo organizacional. En el segundo semestre, a contar de octubre, partimos con las actividades de mitigación que propusimos. Hicimos el mapeo dentro de la comunidad, viendo los lugares más críticos, y lo que podíamos hacer. Antes del 2 de febrero, logramos hacer 7 jornadas de mitigación. 

Jornadas de mitigación y cortafuegos

¿Qué significado tiene para ustedes esa fecha del 2 de febrero?

Rolando Tapia: Aparte de lo doloroso y triste… Aquí se quemaron alrededor de 250 viviendas. Fallecieron 7 personas.  Pero, afortunadamente, nosotros partimos un año antes haciendo esto, porque si no hubiésemos hecho este trabajo de las jornadas de mitigación, el daño hubiera sido 3 veces. En el fondo, nosotros tuvimos las clases y el 2 de febrero tuvimos el examen. Es así, en términos generales. Porque nos dimos cuenta de que todo lo que habíamos hecho, resultó.

¿Entonces cuando ocurrió ese incendio ustedes estaban preparados?

Rolando Tapia: El 2 de febrero del 2024, claro. Sin esa preparación el daño hubiera mucho más.

 El caso puntual de Botania salió en las noticias nivel nacional e internacional.

Botania es un sector de Canal Chacao, que se encuentra en la parte alta de la comuna, la cual está aislada y rodeada de vegetación   Afortunadamente, los vecinos, habían hecho unas canchas por el lado oeste. El lado sur había un espacio donde no había árboles, solamente vegetación pequeña.

Pero por el lado este, limitaba con toda la quebrada, que une la vegetación que viene desde Viña del Mar y se une con Quilpué. Nosotros intervenimos en el borde alto de esta quebrada, que limita con el perímetro de Botania e hicimos alrededor de 150 metros de cortafuegos lineales con un ancho más o menos de 5 metros. Eso logró que el fuego no llegara a las casas.

¿Qué aprendizajes les deja lo ocurrido el 2 de febrero de 2024?

Rodrigo Vargas: Primero que la organización es fundamental para poder enfrentar una situación como la que vivimos, no solo eso, sino que también la comunicación. Como perdimos comunicación, no tuvimos la oportunidad de poder enfrentar esto con mejores antecedentes y resolver, a lo mejor, de otra manera. Con comunicación me refiero a los contactos que nosotros tenemos ahora con Senapred, emergencia municipal, etcétera.

La alerta SAE, llegó muy tarde y eso provocó la muerte, el 2 de febrero, en nuestra comunidad.

Por último, no solo es comunicación, no solo es organización, también es una evacuación efectiva. Nosotros estábamos en pleno diseño de un plan de emergencia que contempla una evacuación, que parcialmente lo pusimos en práctica. Después del 2 de febrero mejoramos ese plan y estamos en el proceso de implementarlo.

¿Y de la vegetación que rodeaba el sector que se quemó, había más monocultivo o había más bosque nativo?

Rolando Tapia: Lamentablemente la población de Canal Chacao por el lado sur limitaba con una plantación extensa de eucaliptus de un particular.

Ahí llegó el fuego y se produjo el efecto escalera: el pasto, el matorral, el árbol… se incendió y como estaba al lado de las casas, fue como colocar un ventilador gigante detrás de un árbol. Las pavesas salían totalmente direccionadas a la población.

Esas pavesas volaron un kilómetro aproximadamente, y se internaron en la población. O sea, donde la pavesa caía, tenía la posibilidad de quemar. En realidad, eran pequeños palos encendidos. Fue como cuando se corta el metal, con un esmeril angular.

¿Después del incendio tuvieron algún acercamiento con los vecinos que tenían bosques, están sensibilizados con la prevención, están coordinados con ellos?

Rodrigo Vargas: Así es nos contactamos con el dueño del terreno para poder acceder al sector con su permiso y poder realizar los trabajos preventivos. Ya llevamos varias jornadas en el lugar, incluso en julio se plantó doca en el sector, como cortafuego vivo.

Vecinos, socios de la Agrupación Canal Chacao y voluntarios de otros sectores de la comuna de Quilpué, realizan desmalezado para reforzar el cortafuegos construido el año 2024.
Créditos: Agrupación Canal Chacao
Vecinos, socios de la Agrupación Canal Chacao y voluntarios de otros sectores de la comuna de Quilpué, realizan desmalezado para reforzar el cortafuegos construido el año 2024. Créditos: Agrupación Canal Chacao

Especies altamente inflamables

¿Qué importancia tiene la configuración de un paisaje seguro?

Rodrigo Vargas: Es fundamental entender que la prevención tiene un sinnúmero de condiciones. Una de las cosas que aprendimos en el proceso de evaluación después del 2 de febrero de 2024 fue un concepto que mencionó la persona encargada de USAID a nivel de Latinoamérica: nos habló de urbanismo de mitigación. Se refiere básicamente a idear una forma de poder adaptarse a un lugar, pero que considere mejorar las condiciones para enfrentar un evento como éste.

¿A qué me refiero con urbanismo de mitigación? Por ejemplo, en la zona cercana a Botania existe un complejo deportivo, que inserto en la zona produjo una menor acumulación de energía en la propagación del incendio. Eso, por una parte. Por otra parte, también está el concepto de la doca. En Botania la doca tuvo un efecto. La doca es una planta suculenta de hábito rastrero que retardó el efecto calórico de energía del incendio.

Sobre el monocultivo, plantas que son introducidas como el eucaliptus y como el aromo, hemos ido a varios seminarios, de los cuales uno nos impactó mucho. Un seminario que se hizo en la Universidad Federico de Santa María, sobre un estudio de las diferentes plantas que están en la zona y su efecto calórico en la propagación de un incendio forestal, por su rango de provocar incendios, ser más o menos ignífugos. Bueno, nos encontramos con que las plantas o las especies que son predominantes en la zona, como el eucaliptus y el aromo, son altamente inflamables.

Y especies nativas, como el quillay o como el litre o como otras especies, tienden a retardar el incendio o la propagación del incendio. Por lo tanto, son más ignífugas, ya sea por componentes químicos, ya sea por componentes físicos. El estudio está bien completo, es un estudio que desarrolló la Universidad Federico de Santa María con organismos, con otras universidades, incluso de Argentina.

Así que, al tener una diversificación en las especies presentes en la zona, vamos a tener un comportamiento diferente en la propagación de un incendio forestal. El eucaliptus y el aromo, al ser especies predominantes, altamente inflamables, provocaron un incendio con una rápida propagación. Lo que quiere decir este estudio, es que si hubiésemos tenido una diversificación en cuanto a las especies que están presentes en la zona, a lo mejor esa velocidad hubiese sido menor y hubiese dado otra chance a los equipos de emergencia, para poder actuar.

Plan de emergencia

¿Qué rol jugó la organización que tenían como vecinos, al momento de enfrentar el incendio del 2 de febrero de 2024?

Rodrigo Vargas: Ya habíamos trabajado en un plan de emergencia, por lo tanto, una parte del plan contemplaba ubicarse en el punto estratégico, en específico en las vías de evacuación para evitar de que la gente entrara a la zona. Como son vías muy limitadas, privilegiamos la salida, la evacuación, y dejamos solamente la entrada para equipos de emergencia, bueno, que no llegaron, pero fue tan ágil la evacuación, que en las zonas que contemplamos como más peligrosa, se hizo de manera muy rápida, muy efectiva.

¿Han tomado alguna iniciativa para promover cambios en políticas forestales?

Rodrigo Vargas: Como organización llevamos recién dos años. La agrupación participó en la última sesión que hizo el año pasado la Cámara de Diputados de la Ley de Incendios. La agrupación fue invitada a participar como espectador, a ver el tema de la Ley de Incendios. Pero más allá de eso, no.

Evaluando lo que pasó, ¿creen que esa ley pueda promover la prevención comunitaria de incendios forestales?

Bueno, ahora está en el tapete la Ley de Incendios. En el fondo se espera que los particulares que tienen los predios se preocupen del sistema de mitigación. O sea, de preparar sus bosques para que no se produzca esto. Porque eso se puede hacer. O sea, nosotros ya lo vimos.

Cuando nos hablan de mitigación, nosotros como organización ya sabemos lo que significa eso. Eso resulta: el cortafuegos inicialmente resulta. Y eso está en manos de los que tienen las forestales. Claro, las forestales debieron de preocuparse de que si hay comunidades que están allegadas a ciertos bosques, debieron de llevar las medidas al caso para que no se produzca el fuego.

Por lo general el fuego aparece por abajo. Entonces, si limpian, hacen cortafuegos, evitan que se produzca el efecto escalera. El efecto escalera es primero el pasto, después viene el matorral y de ahí el árbol.

¿Qué necesitan las organizaciones de la política forestal para fortalecer el trabajo de prevención comunitaria, ante incendios forestales?

Rodrigo Vargas: No solamente es política forestal, yo creo que es una política de Estado de Chile. Yo creo que Senapred tiene un componente que es preventivo a partir de la creación de este organismo estatal que reemplazó la ONEMI. Sin embargo, se sigue comportando como un organismo reactivo y no preventivo.

¿Qué es lo que necesitamos nosotros? Es que esa prevención venga acompañada con un apoyo a nosotros, a las organizaciones que estamos en el lugar y que necesitamos recursos para poder hacer prevención. La prevención es fundamental. La prevención no solamente salva vidas, sino que también es menos costosa. Se comprobó acá, en la zona de Canal Chacao. Canal Chacao debió haber sido arrasada, pero las acciones de prevención y mitigación que se realizaron incidieron en que el incendio se contuviera, que no se expandiera. Y quizás eso también influyó en que no consumiera a otros sectores de Quilpué, como Paso Hondo.

Por lo tanto, es súper importante entender que la prevención y mitigación son fundamentales y tiene que ser algo que tiene que reconocerse para poder enfrentar lo que está ocurriendo con el cambio climático. Tenemos condiciones que van a ser mucho más peligrosas o más riesgosas para la propagación de un incendio forestal, y es fundamental que como comunidad adoptemos medidas para poder prevenir, mitigar un evento como un incendio forestal, que sabemos que es 100%… ya muchos dicen que es 99, 98, pero para nosotros es 100% provocado por el hombre, más entendiendo que como comunidad vivimos en un sector de interfaz urbano forestal. Por lo tanto, los incendios forestales son parte de lo que ocurre cada año en nuestro barrio.

¿Qué espera la Agrupación Canal del Chacao de Bosquentrama?

Nuestra directiva piensa que el trabajo colaborativo es clave para enfrentar este problema. Este tipo de situaciones se repiten en todo el país. Hasta ahora no se ha considerado un factor clave para enfrentar el problema que es para la comunidad que reside en la zona. Bosquentrama y su Red tienen mucho que aportar desde lo asociativo y crear vínculos nos ayudará a todos a tener más herramientas para abordar la problemática. Además, la unión hace la fuerza, más para sectores altamente vulnerables a los incendios forestales.

Bosquentrama: el Observatorio de los Bosques y las Políticas Forestales, es una iniciativa ejecutada por la Agrupación de Ingenieros (as) Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN), en colaboración con CIEM Aconcagua y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), que cuenta con financiamiento de la Unión Europea para su implementación.

La Red, monitorea lo que sucede en los bosques (amenazas y buenas prácticas) para incidir en el mejoramiento de la política forestal. Orienta sus objetivos a relevar la perspectiva de las organizaciones territoriales que habitan y usan los bosques, para que ejerzan una gobernanza efectiva en sus territorios e incidan en las decisiones que las afectan.

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