El pasado 23 de enero, la Agrupación de Mujeres Raíces del Sol de Collipulli, Región de La Araucanía, recibió la visita de la Embajadora de la Unión Europea (UE) en Chile, Claudia Gintersdorfer, junto a la Jefa de la Misión Adjunta de la UE, Mercedes Rodríguez y el equipo del Observatorio de los Bosques y Políticas Forestales —Bosquentrama—. El encuentro tuvo como eje central relevar el trabajo de la Agrupación, una comunidad de mujeres adultas mayores que lucha por la restauración de su entorno, en una comuna dominada por monocultivos forestales, pobreza multidimensional y continuos eventos de incendios forestales.
El desafío del agua y el fuego
La visita buscó visibilizar la realidad crítica que viven las mujeres de esta agrupación y sus familias, puesto que han debido convivir por décadas rodeadas de plantaciones exóticas de pino y eucalipto, sin cortafuegos, perdiendo cauces superficiales de agua, con cada vez menor trabajo y mayor estigmatización. Carola Sandoval, presidenta de la agrupación, explicó la urgencia de su labor. “Vivimos en un sector donde estamos rodeados de monocultivos y hemos vivido por muchos años con falta de agua. Sabemos que el bosque nativo sube la napa y nos ayuda a recuperar las aguas naturales, por lo tanto, teniendo agüita podemos tener nuestras plantitas”, expresó.
Esta observación fue compartida por la Embajadora Claudia Gintersdorfer, quien tras recorrer el predio conoció el peligro de ser vecino/a de una empresa forestal. “Hay plantaciones de eucaliptos casi al lado de la casa. Nos cuenta la dueña que por poco se les había quemado la casa en las noches anteriores”, comentó.
La diplomática resaltó que la restauración no es solo estética, sino de supervivencia. “Es un proyecto importantísimo para recrear este bosque nativo, que tiene una biodiversidad y una mucho mayor resiliencia ante posibles incendios, y además conserva mucho mejor el agua”, precisó.
Según datos oficiales, La Araucanía ha sido la región con mayor superficie quemada en los últimos 3 años, mientras la superficie de suelo regional con uso forestal y agrícola de carácter intensivo, combinadas, es la más alta a nivel nacional. Esto impacta en la disponibilidad de agua superficial y en napas subterráneas, considerándose que dos tercios de las comunas de la región requieren abastecimiento de camiones aljibe para zonas rurales durante el año. Por otra parte, la región tiene una de las mayores tasas de pobreza multidimensional y los instrumentos de planificación territorial no tienen vigencia. En ese contexto, son las organizaciones sociales aquellas que proponen nuevos horizontes de regeneración social, económica y ecológica mediante intervenciones situadas en su entorno inmediato.

Resistencia entre monocultivos
La jornada marcó un hito de avance en el trabajo de la organización, que partió hace algunos años desde el empoderamiento de las mujeres en su rol social y que hoy ha transitado hacia la protección de sus bosques y aguas. Esto último, mediante una serie de obras de infraestructura para viverizar especies nativas, gestados por la agrupación de mujeres y con aportes de financiamiento de la Unión Europea a través del proyecto Red y Observatorio de los Bosques y las Políticas Forestales—Bosquentrama—.
El encuentro comenzó con un desayuno de bienvenida compartido entre las mujeres de la agrupación y la delegación diplomática, espacio que sirvió para conocer directamente lo que es habitar un territorio como Collipulli, para luego conocer el espacio comunitario y sus avances. Entre estos destacan un sistema de riego para un nuevo vivero de especies nativas, el cierre perimetral del campo y obras de protección para el estero Nahueltripay.
Para las mujeres de la agrupación, estas obras representan la materialización de un anhelo de años. Paola Reyes, tesorera de Raíces del Sol, expresó con emoción, “verlo ahora ya aquí, listo, es como un regalo muy lindo, da esperanza y motiva a seguir trabajando”. Reyes detalló que el vivero se enfocará en especies como peumo, arrayán, canelo y quillay, que servirán tanto para regenerar el bosque, suelo y aguas, como para potenciar la economía de la zona y la agrupación.
Llamado a la acción institucional
El evento contó también con la presencia del Delegado Presidencial de Malleco, Leopoldo Rosales. La autoridad comentó ” el Estado no ha estado tan cerca como ellas quisieran; eso las llamó a organizarse”. Asimismo, fue enfático en la necesidad de cambios estructurales e indicó que “falta una mayor regulación y restricciones frente a lo que significan las plantaciones forestales, como cortafuegos obligatorios de las empresas respecto de los lugares donde vive gente”.
Pablo Parra, director de Bosquentrama, señaló que el objetivo final es garantizar la seguridad nacional a través del paisaje. En esa línea, dijo, “el trabajo tiene que apuntar a una reconversión del paisaje, pensando en plantaciones con especies nativas que puedan constituir bosques, plantaciones mixtas con densidades adecuadas. Además, incorporar cortafuegos; generar paisajes que permitan prevenir riesgos y se adecúen bien a las condiciones climáticas”.
Con la puesta en marcha de este vivero y las obras de protección hídrica, la Agrupación Raíces del Sol evidencia que las organizaciones sociales comunitarias del país están desplegando innovaciones sociales que protegen recursos centrales para la sociedad y empresas como aguas, suelos y bosques, enfrentándose directamente a incendios forestales y sequías con escaso apoyo del estado, en territorios dominados por monocultivos y estigmatización como Collipulli.
Bosquentrama, el Observatorio de los Bosques y las Políticas Forestales, es una iniciativa ejecutada por la Agrupación de Ingenieros/as Forestales por el Bosque Nativo (AIFBN), en colaboración con CIEM Aconcagua y el Centro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), que cuenta con financiamiento de la Unión Europea para su implementación. Actualmente la Red está formada por Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) que se encuentran entre las regiones de Valparaíso y Los Lagos.



